Ir al contenido principal

Dos encuentros en un eje vial

1. Siempre te veo sobre la misma calle, caminando hacia de donde yo vengo; hoy debe haber sido la sexagesima vez que te veo. Tú me miras y con tu mirada me preguntas de de dónde vengo y a dónde voy, yo oculto mi sonrisa, te veo con las mismas dudas y con ganas de decirte que cada mañana tu mirada me ha hechizado.

2. Cada vez que lo veo y platico con él, me da la idea de que es un obsesivo - compulsivo, demasiado estricto con su horarios y amante de la rutina; después de darme cuenta que lo encuentro diario en la misma esquina y a la misma hora, comencé a preocuparme.

Comentarios

Hernan dijo…
Moraleja, no ligues con psicologas... nunca van a bajarte de obsesivo - compulsivo. Si ves que por la calle se te acerca alguna, alejate y cuentaselo a quien mas confianza le tengas...

Entradas más populares de este blog

La velocidad mata, pero la belleza dura para siempre

Las señales pasan frente a nosotros, y necios nos seguimos derecho. Es más divertido el barranco que el camino.

1839

Ella me dijo que su vida era muy difícil y por demás complicada; le dije que no lo era, que en realidad su vida era como un juego de tenis. Nunca supe que quisieron decir mis palabras, pero ella me beso en la mejilla y se fue feliz

Mirando el sol

Cada día es día de algo, no contentos con tener el día de la madre, del maestro, del padre, del niño, del amor y la amistad; nos inventan los días del abuelo, del compadre, de la secretaría, del doctor. Todos ellos tienen en común algo, regalar cosas a quienes presentan la característica del día en cuestión. Yo por eso espero fervientemente a que inventen el día del desconocido, un día en el que caminemos por las calles dando regalos a quien no conozcamos y que gente que no hemos visto nunca nos detenga para regalarnos algo.