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Razones para quedarse callado

Nadie sabe lo que tiene hasta que tiene que salir a buscarlo en medio de una pandemia. Con miedo a tocar las cosas y con las manos heridas de tanto gel y alcohol. No sabíamos que necesitábamos este espacio personal, poder pensar en lo que somos y en lo que queremos lograr. No sabíamos que necesitábamos estar solos y dejar que el mundo se acabara. No sabíamos que éramos capaces de extrañar tanto a quienes amamos y que las pantallas se convertirían en los nuevos abrazos. Hoy redescubrimos nuestros espacios y notamos que estábamos desconectados. Queremos cambiar, pero no sabemos como hacerlo. No sabemos si el mundo sigue afuera de nuestras casas, si ha terminado o si hay zombies caminando en las calles. Una pandemia vino a demostrar que las aulas son obsoletas y que los profesores son acompañantes. Que tu lugar de trabajo no es esencial y que los medios nos mintieron, disfrutar no es salir. Ahora no sabemos cómo se arreglará el mundo, pero sabemos que no seremos los mismos. Que todo lo que aprendimos deberá configurarse de nuevo para establecer nuevas manera de ser personas. El primer cambio es que dejamos de buscar cosas que nos hagan distraernos por buscar cosas que nos hagan poner atención.

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No recuerdo bien el año, pero si uno los puntos parece ser que hablo de 1996.  Durante un gran periodo de ese año no salí de casa en una especie de cuarentena motivada por una depresión que no sabía que tenía y por mi descubrimiento de Geocities que me daba la oportunidad de pasármela escribiendo. Ese tiempo que pasé encerrado lo ocupé en escribir un poemario llamado el Vacío de la Juventud, buscando ser un homenaje a los Smashing Pumpkins pero que en realidad era un descarado plagio. El poemario era una opera rock para alguien que no tiene banda, así que en muchas partes había y se leían coros o dobles voces. En partes descaradamente copiaba a Tommy, Marillion, Pink Floyd, etc. Extrañanmente el poemario ganó un premio y el dinero lo gasté en discos.  Hoy, no se cuanto año después me descubro escribiendo un poemario de nuevo, no se si con depresión pero si con encierro y al igual que el interior son poemas que quieren ser canciones. Es una compilación de senc...