Ir al contenido principal

Vamos Chica Vamos

Estaba en sesión con mi psicólogo, había decidido ir a verlo ese día después de mucho de no verlo, por que tenía un problema muy grande de tristeza y melancolía.
Dijo, con voz ronca y rascandose la barba: el problema que tienes es que estás demasiado atento a los juicios de los demás, te preocupas demasiado por lo que los otro piensan de ti y ¿piensalo? crees que es tan importante. Reclinandose en su silla, me vio fijamente y me dijo " a nadie le preocupa cuantos cigarros fumes, a la velocidad a la que manejes, si tienes o no ganas de tomar, si tomas cafe americano o latte, en realidad a nadie le afecta eso, mas que a ti; debes dejar de pensar que el mundo entero te juzga.
Salí del consultorio con el ánimo un poco levantado, el doctor tenía razón; encendí un cigarro y me repetí " a nadie le preocupa lo que hago o pienso, sólo me afecta a mi". Al darme cuenta de que el doctor tenía razón, mi depresión regresó, esta vez más grande.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

1839

Ella me dijo que su vida era muy difícil y por demás complicada; le dije que no lo era, que en realidad su vida era como un juego de tenis. Nunca supe que quisieron decir mis palabras, pero ella me beso en la mejilla y se fue feliz

La velocidad mata, pero la belleza dura para siempre

Las señales pasan frente a nosotros, y necios nos seguimos derecho. Es más divertido el barranco que el camino.

Nunca nadie desaparece

Un día no pudo salir de su cama, siempre se tardaba en abandonar las cobijas y comenzar la vida, pero ese día en particular le fue imposible; no pudo enfrentar ese mundo que le aplastaba cada vez más y le hacía caminar encorvado. Odiaba despertar enojado, maldiciendo el momento de ver la luz; detestaba no sentirse a gusto para salir. Era uno de los indicios de que algo estaba mal. Se sabía que estaba bien, o al menos que no estaba mal cuando tomaba fotos, era una manera de prolongar esos momentos, vistas o personas que le recordaban que valía la pena salir de la cama. Y tenía, además una frase: "guardaré en mi memoria todo lo que no puedo tener en foto". Se arrepentía de esos momentos que no podía fotografiar y los apuntaba cuidadosamente en una libreta o intentaba dibujarlos. Y ese día, que no pudo salir de su cama, se dio cuenta de que llevaba más de un mes que no tomaba una sola foto, así que debajo de sus cobijas se dio tiempo de ver varías de las fotos que tenía, junto...