Ir al contenido principal

Nunca Cierres Los Ojos

La ignorancia es felicidad
es lo que pienso al caminar
y cuando me molesto
por lo que sé que se dirá.

La ignorancia es felicidad
y es lo que me hace sonreir;
sólo necesito no saber lo obvio
y no observar lo no oculto.

Y es lo que me hace ser yo,
todo lo que me permite seguir
sin dudas ni premisas
sin necesitar mentir.

Así que tomemos el camino
y no me digas a donde vamos
Tomaré el volante y arrancaré.

Mírame sin decir nada
y dame un gesto para seguir,
al avanzar podremos hablar
sin mencionar lo que queremos decir.

Observa mi sonrisa, ve mis ojos;
puedes verte en mi viendote en ti
Y así, sin necesidad de sonidos
sabremos qué queremos decir:

Pasemos una noche estilo Kundera
y dejemos que la pasión sea deseo
y que el deseo sea amor
y que el amor sea silencio.

Eso me hara ser yo
eso me permitirá seguir
sin dudas ni premisas
sin necesitar mentir.

Toma mi mano esta noche
y damé el beso más largo.
La ignorancia es felicidad;
Fingiré que nunca lo supe
si tú finges que no lo sé.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

1839

Ella me dijo que su vida era muy difícil y por demás complicada; le dije que no lo era, que en realidad su vida era como un juego de tenis. Nunca supe que quisieron decir mis palabras, pero ella me beso en la mejilla y se fue feliz

La velocidad mata, pero la belleza dura para siempre

Las señales pasan frente a nosotros, y necios nos seguimos derecho. Es más divertido el barranco que el camino.

Nunca nadie desaparece

Un día no pudo salir de su cama, siempre se tardaba en abandonar las cobijas y comenzar la vida, pero ese día en particular le fue imposible; no pudo enfrentar ese mundo que le aplastaba cada vez más y le hacía caminar encorvado. Odiaba despertar enojado, maldiciendo el momento de ver la luz; detestaba no sentirse a gusto para salir. Era uno de los indicios de que algo estaba mal. Se sabía que estaba bien, o al menos que no estaba mal cuando tomaba fotos, era una manera de prolongar esos momentos, vistas o personas que le recordaban que valía la pena salir de la cama. Y tenía, además una frase: "guardaré en mi memoria todo lo que no puedo tener en foto". Se arrepentía de esos momentos que no podía fotografiar y los apuntaba cuidadosamente en una libreta o intentaba dibujarlos. Y ese día, que no pudo salir de su cama, se dio cuenta de que llevaba más de un mes que no tomaba una sola foto, así que debajo de sus cobijas se dio tiempo de ver varías de las fotos que tenía, junto...