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Tratando de aguantar el Pop

No recuerdo hace cuanto fue que te ví intentando pasar entre dos coches al bajar por Palmas; yo escuchaba a Nick Cave y tus ojos cafés me parecieron perfectos para escuchar The Mercy Seat. Volteaste a verme con cara de desesperación y yo sonreí; para mi sorpresa tú hiciste lo mismo y esa sonrisa me dejo sin pensamiento por un momento. Cinco minutos después sólo habiamos avanzado una cuadra; volteé a verte e hiciste una señal de que debía bajar mi ventanilla; platicamos un poco acerca de lo pesado que es enfrentarse al tráfico solo. Decidí dejar mi coche en la calle que da al Sanborn´s y aborde el tuyo dispuesto a pasar el tráfico contigo; después habría tiempo de regresar por mi coche. Comenzamos el camino: las típicas presentaciones: nombres, trabajo, escuela, amigos, música, cine, tráfico. Si te soy sincero, en un momento te dejé de prestar atención; tus ojos cafes tras los lentes de pasta y tus redondos y pequeños senos me impidieron saber que decías. En Polanco ahondamos acerca de ...

Poco a poco, creciendo sordo

Traté de aguantar el suicidio lo más que se pudiera, la idea básica era poder hacer una carta que perdonara a todos. Me gustaba la idea de suicidarme, pero no podía permitir que alguien se sintiera culpable de mi muerte. Al comenzar la carta, descubrí que casi todas las personas con quienes mis relaciones iban más allá del cotidiano "hola", tenían alguna razón por la cual se podría despertar en ellas un sentimiento de culpa. Así que, fanático del orden, trate de que, sin que se dieran cuenta, me pidieran perdón; no quería caer en algo que pareciese un reclamo o cosas por el estilo, así que simplemente platicaba con la pesona el tiempo que fuera necesario para que, inconsciente o conscientemente, se diluyera la posibilidad de sentir culpa. Ya que termine de estar con la gente que podia sentir culpa, comencé a hablar con aquellos quienes, si me suicidaba, tendrían la sensación de que les faltó hacer algo conmigo; con ellos simplemente me encargaba de que las cosas pasaran. De e...

Esto es una Prueba

La verdad no quiero imaginar que fuiste esa persona que con ojos drogados me pedía que no la viera, pues le aterrorizaba mi mirada. No quiero poder verte sin desear cogerte ni tengo ganas de no quere besarte. Sólo por hoy quiero recordarte como eras y quizá mañana puedas volver a ser adulta y mamá

Como el Cielo

Hoy tengo ganas de hacer algo que pruebe que exististe; comprobar que esas horas de plática pasaron, tengo ganas de saber si tus ojos pueden verme y si tus labios aún me llaman. Pero al mismo tiempo, no quiero hacerlo, quiero saber de tu existencia, mas no quiero comprobarla: te prefiero como fantasia a como deseo

Ella es muy extraña

Cómo saber como se ve tu alma

Debo robar algunas palabras, me he quedado sin ellas y sin puntuación; las ideas no permanecen tanto en mi mente para terminar como algo completo y con sentido. Así que me robaré las palabras, no las ideas ni la vida; tomaré lo que demás deberían escribir y no hacen, tomaré prestadas las letras que tienen un significado y las arreglaré y ordenaré. Tomaré una por una las cosas que les pasan a quienes me rodean y les daré grafos que lo representen. No quiero ya gastar mi vida con palabras; no es necesario cuando puedo dibujar la de los otros.

Eso No Es Rock

Tengamos un desayuno abúlico, con un poco de perdon y de absurdidad Digamos las palabras que todo el tiempo hemos evitado y partamos ya recuerda que sólo estás aquí para decir algo o para escucharme hablar. Tengamos desayunos que no lleven a ningún lado platicando sin decir nada que debamos recordar; entonces en la cena todo nos sorpenderá.

Como si fuera de neón

Enfermemos de follie a deux, y así cada cosa que me pase a mí, también te pasará a ti, debo saber que me crees y que esto también es parte de ti. Enfermemos de follie a deux y dime que tengo razón, que no ajustamos en este mundo y que juntos estamos mejor; dime que he sido tratado mal y que no todo lo he inventado. Cada persona es una isla y yo soy un naúfrago en la mia, esperando un barco que venga de otra y que una noche me invite a hablar; sólo una noche, y que me haga regresar. Enfermemos de follie a deux, caminemos al mismo paso y olvidemos qué somos; olvidemos lo que elegimos y que trístemente nos ha marcado. Olvidemos todo y dejemos que la follie a deux nos rija está noche; las demás podemos ser tan insanamente cuerdos como siempre.

El Enojo y La Locura

Me dió la pistola y me dijo: "tienes que matar a una de dos personas, la primera me traicionó y la segunda le ayudó". Yo lo vi fijamente, era mi primer trabajo como asesino a sueldo y me costaba un poco de trabajo lidiar con el asunto de matar; sin embargo, necesitaba el dinero y salir de la rutina. Tome la pistola y me dedique a seguirlos; no podía comprender la traición de la que hablaba mi cliente y mucho menos la idea de vengarse de esa forma. Al final de todas mis pesquisas, que incluían poca investigación y mucha imaginación, tenía perfectamente armada una historia en mi cabeza: motivos, momentos, causas. Y la verdad, al menos en mi imaginación la supuesta traición ameritaba un enojo, no un asesinato, pero no me pagaban por imaginar. Antes de disponerme a hacer el trabajo, me vi con mi cliente, además de cobrarle quería escuchar de él por última vez que en realidad quería que lo hiciera. Los dos fumababamos y al interrogarlo descubrí algo en su mirada que me era familia...

Nunca Cierres Los Ojos

La ignorancia es felicidad es lo que pienso al caminar y cuando me molesto por lo que sé que se dirá. La ignorancia es felicidad y es lo que me hace sonreir; sólo necesito no saber lo obvio y no observar lo no oculto. Y es lo que me hace ser yo, todo lo que me permite seguir sin dudas ni premisas sin necesitar mentir. Así que tomemos el camino y no me digas a donde vamos Tomaré el volante y arrancaré. Mírame sin decir nada y dame un gesto para seguir, al avanzar podremos hablar sin mencionar lo que queremos decir. Observa mi sonrisa, ve mis ojos; puedes verte en mi viendote en ti Y así, sin necesidad de sonidos sabremos qué queremos decir: Pasemos una noche estilo Kundera y dejemos que la pasión sea deseo y que el deseo sea amor y que el amor sea silencio. Eso me hara ser yo eso me permitirá seguir sin dudas ni premisas sin necesitar mentir. Toma mi mano esta noche y damé el beso más largo. La ignorancia es felicidad; Fingiré que nunca lo supe si tú finges que no lo sé.

Matando lo Muerto

Bajar por Reforma y Palmas era lo cotidiano, hacerlo pachecos era lo común. Fumar un poco al salir de clases y poner a James o a Manú, dependiendo del coche en el que fuéramos. El tiempo de la escuela al Seven de Conscripto era el suficiente para que nos entrará un poco la seca y parar ahí a comprar unas chelas. La vida no era más feliz, no era más facil, no eramos diferentes ni hemos madurado, no cambiamos; y cuando tenemos ese tipo de recuerdos, pensamos en que deberiamos volver a hacerlo; sin embargo, no lo haremos. No porque nuestro Superyó haya perdido laxitud ni porque estemos ocupados viviendo nuestras vidas; no lo hacemos porque no estamos en la escuela, ni tenemos que tomar para nada Reforma y Palmas, además de que no estamos todos juntos al terminar el día Es cuando te das cuenta que el tiempo no lo contruyen los días y horas, lo construyen los lugares y la gente.

Más Allá De Lo Que Siento

Recordé de repente cuando era niño y jugabamos a imitar alguna caricatura o película: las voces se oían "yo quiero ser Optimus Prime", "yo quiero ser Donatello" "yo quiero ser Leon-o". Lo decía entonces y lo digo ahora: "Yo quiero ser John Paul Jones"

Estás De Vuelta

Él escribia horóscopos como uno de sus trabajos freelance, ninguno de sus amigos lo sabía y él utilizaba ese medio para decirles lo que quería aconsejarles o lo decirles. No era dificil que el horóscopo de un día dijera: Escorpión: ir a caminar al campo no te ayudará o Piscis: no es que el mundo te acorrale, sólo tomas demasiado café Un buen día la chica con la que había salido la noche anterior leyó en su horoscopo: serás besada por un escritor de horoscopos

Ser Así No Cuesta Nada

Desperté y por una extraña maldición Wittgensteiniana, todo en lo que creía era falso; debía reconstruir mi realidad. Entonces decidí salir y recoger todo lo que en el piso. Las colilas me indicaban que era un fumador y las cartas sin abrir que era un desordenado, algunas cartas sin entregar me dijeron que era, en ocasiones, romántico y sentimental. Nadie estaba, recordaba a todos pero no eran reales, eran sólo amigos imaginarios a quienes les robaba sus vidas y las contaba como ajenas, cuando eran mías. Salí a la calle y todos me veían sin saber quien era ni porqué caminaba viendo al piso y de repente sentí una mirada, con sonrisa que me reconocía, me dijo con la voz más tierna que he escuchado " te extrañe" la vi y no la reconocí, maldita sea todo lo que recordaba era falso y la única persona que es real había sido olvidada por mi: recordé la maldición Wittgensteiniana, y callé.

Desearía que pudieras verme

Aunque mientas en tu nombre te reconozco, sé que me observas y que tratas de engacharme con tu plática. Sé que no trabajas ahí y que en realidad nunca te conocí. Pero tu pelo negro, tu playera roja y tus jeans me hacen recordarte.

Paseando

Nos quedamos de ver en el parque, en la fuente donde solíamos tomar café y fumar a la menor provocación. Teníamos mucho sin vernos y la verdad hoy te ves bastante guapa, aunque nunca me gustaste; nos abrazamos y te sentaste a platicar, recordando que alguna vez fuimos amigos. De repente la luz reflejo en tu ojo y el color que tomó fue muy interesante, en ese momento me di cuenta de cosas que no te había dicho y reaccione. Me levante, me puse frente a ti y golpeé tu cara; lo seguí haciendo hasta verte sangrar, parece que al primer puñetazo comprendiste que hay cosas en las que me podrías ayudar. Y mientras te golpeaba pensé en todas las veces que pedí tu ayuda con palabras, con gestos, con gritos; directa e indirectamente y tu nunca estuviste dispuesta a ayudarme. Pedí tu ayuda con palabras y no la recibí, quizá pedirla con golpes sea mejor. Y resulto, en ese momento comprendiste todas las cosas que debías haber hecho o dicho, en ese momento comprendiste que yo sólo neces...