Ir al contenido principal

Entradas

El león interior

Algún día iras a mi funeral y llorarás como nunca lo has hecho. Será uno de los momentos más tristes que vivas y estará lleno de recuerdos: Recordarás todo lo que hicimos, lo que aprendiste de mí y lo que aprendí de ti. Verás que soy parte de ti y que fuiste, quizá,la parte más importante de mí.
¿Qué recordarás de mí cuando muera? ¿Los días que corrimos tras amigos imaginarios o cuando veíamos el cielo
tratando de adivinar a que hora amanecería o anochecería?
Mucho tiempo pensarás en mí y en lo que compartimos y construimos. Muchas noches llorarás, y todo lo que quiero es que sonrías. Por eso prometo, a partir de hoy, construir recuerdos que te hagan sonreír Para que cuando tengas que llorar, puedas escapar pensando en mí.
Prometo: Construir nuestras vidas para que extrañar no sea sufrir, Construir recuerdos quenos obliguen a reír. Construir eso, maldita sea, construirlo es ser feliz.
Entradas recientes

Camino al infierno

Puedo calcular, sin problemas, tres metros exactos desde donde estoy, es la distancia a la que puedo reaccionar en caso de que alguien quiera hacerle algo a mi hija y que ella podrá correr si alguien me ataca. Siempre tiene un papel con teléfonos de emergencia en su bolsa que sabe que debe mostrar y sabe como gritar si algo le pasa.
Cuando viajamos y puedo dejarla jugar un poco más alejada de mí siento tranquilidad, pero también tristeza por vivir en un país que le niega a la infancia el derecho a jugar a sus jóvenes el derecho a estudiar y a todos el derecho a caminar.
La violencia nos ha quitado el derecho a vivir, a crecer y a ser personas que se desarrollan completamente. Hemos aprendido a vivir con miedo y eso nunca ha sido vivir.
¿Cómo aprenderán nuestros hijos a vivir?
No estoy seguro de querer ese futuro.

Algún día

Ahí estás. Viendo tu vieja y descolorida imitación de la Noche Estrellada que, cuando eras jóven, viste en New York. Ahí estás. Preguntándote si la vida que esperaste es lo que viste y la que tienes es esa imitación que cuelga en la pared de tu comedor.

Corazones Juntos

Hacer cartas nunca ha sido mi fuerte, casí siempre termino escribiendo frases que podrían ser de una galleta de la suerte. Sin embargo, estoy escribiendo cartas de despedidas para alumnos que, lo más seguro es que nunca volveré a ver.
Una carta es más facil de hacer cuando sabes que es un adios para siempre.

Siouxie Sioux

Siouxie Sioux
from Tumblr http://bit.ly/2IDp92i
via IFTTT

Cuando compré el Kid A tenía un Discman en el que lo puse al...

Cuando compré el Kid A tenía un Discman en el que lo puse al salir de la tienda. Le di play y comencé a caminar a casa.No llegué pronto, apenas había caminado unos pasos cuando el disco me hizo sentarme en un jardín a escucharlo una y otra vez mientras mi cabeza trataba de decifrar qué estaba oyendo. 
(vía https://open.spotify.com/album/19RUXBFyM4PpmrLRdtqWbp?si=jsNJFLFuRaiq3lvgkSqi8g)
from Tumblr http://bit.ly/2IDp2DU
via IFTTT

Tratando de aguantar el Pop

No recuerdo hace cuanto fue que te ví intentando pasar entre dos coches al bajar por Palmas; yo escuchaba a Nick Cave y tus ojos cafés me parecieron perfectos para escuchar The Mercy Seat. Volteaste a verme con cara de desesperación y yo sonreí; para mi sorpresa tú hiciste lo mismo y esa sonrisa me dejo sin pensamiento por un momento.

Cinco minutos después sólo habiamos avanzado una cuadra; volteé a verte e hiciste una señal de que debía bajar mi ventanilla; platicamos un poco acerca de lo pesado que es enfrentarse al tráfico solo. Decidí dejar mi coche en la calle que da al Sanborn´s y aborde el tuyo dispuesto a pasar el tráfico contigo; después habría tiempo de regresar por mi coche.

Comenzamos el camino: las típicas presentaciones: nombres, trabajo, escuela, amigos, música, cine, tráfico. Si te soy sincero, en un momento te dejé de prestar atención; tus ojos cafes tras los lentes de pasta y tus redondos y pequeños senos me impidieron saber que decías.

En Polanco ahondamos acerca de…

De canciones regaladas, felicidad engañosa y Blur

Puedo recordar el momento en que te conocí, no así la primera vez que te vi, por alguna razón en una pista de baile decidí que estaba enamorado de ti y comencé un torpe cortejo que parecía más bien una plática egocéntrica. Tu mirada por otro lado, me hacía ver que aceptabas el hecho de que estuviera enamorándome de ti; aunque al mismo tiempo me hacía saber que no tenía la más absoluta razón para creerlo.

Comencé a llamarte seguido e invitarte a fiestas, bares y bailes, confieso que tu risa me atrapo y tu manera frenetica de bailar me hizo pensar que existía cierta química entre nosotros y tu mirada me hacía notar que sabías que estaba enamorado; en esa época me dio por pensar mucho en ti y en relacionarte con canciones, muchas de ellas las he dejado así: relacionadas contigo.

Después de una larga serie de salidas; simplemente dejamos de vernos cada que había razones para bailar, fue duro acostumbrarme a pasar algún fin de semana sin verte; pero ese tiempo nos permitió a los dos decidi…