9/25/2006

Sólo a veces es hoy

Esperaba debajo del reloj del metro, nunca supo a quien; pero al momento en el que la vio supo que era ella.

Ella sonrió, le dio risa su aspecto desaliñado y su mirada de tonto; él sonrió y desde ese momento nunca la olvido. Ella ni siquiera le prestó atención, continuo caminando mientras pensaba que no hay señales universales del coqueteo, sólo malinterpretaciones universales de las miradas.

3 comentarios:

Luix dijo...

sabes.....eso es cierto.....

Jacinto Quesnel A. dijo...

Ouch. Otro amor de metro... siempre pasa.

Tenshi dijo...

...suele suceder, pero por lo menos por un momento aunque sea un pequeño instante, puedes saber o crees saber que en verdad fuiste su unica atención...