5/25/2009

Los chicos vienen temprano

Vi que me apuntaba con la pistola mientras yo bailaba, a lo lejos y de reojo, vi el cañón apuntando a mi cara. No me preocupe mucho.

Emmet Brown había dicho que en algún momento la línea espacio - temporal presentaba un significado especial, y que al modificar un detalle en esa época. se había creado un 1985 alterno. Para aquellos que no teníamos un DeLorean que pudiese alcanzar las 80 millas por hora la solución que teníamos era la esquizofrenia. Así que yo había seleccionado un punto en el continuo espacio tiempo y me había encargado de construir un 2009 alterno, real para todos los demás, pero alterno para mí y para quienes convivían conmigo. Disfrutaba esa alternidad en el tiempo; por unos momentos mi vida era como la deseaba.

Logré crear un yo alterno al que solía ser, cambie mi forma de ser, de vestir, de hablar; mantenía mi nombre y mi historia, pero lo demás era algo completamente diferente a lo que mi línea espacio temporal indicaba que sería. Cambie la gente que convivía conmigo, pues los que conocía antes me recordaban como era y no aceptaban que estuviese viviendo en este momento alterno. Los viajes espacio temporales se volvían algo divertido, y al ser mentales, evitaba todo el gasto de unDelorean y el conflicto de hacer que mis padres se enamoraran o evitar convertirme en mi propio abuelo.

Incluso hice un viaje temporal al momento en el que redactaron el DSM y evite que mi condición apareciera en el listado de enfermedades mentales. Me gustaba haber creado esta desviación espacio - temporal y me divertía en esta época alterna. Ahora sabía bailar.

Y así era como había llegado al antro, el estar ahí respondía a mi decisión de haberme inventado un tiempo y un lugar que no me correspondían; una vida en la que un mal paso de baile era capaz de detener un balazo. Por eso es que no hubo preocupación en mí al ver el cañón de la pistola apuntándome. Pues sabía que lo único que tenía que hacer para seguir siendo feliz en este espacio y tiempo alterno, era evitar la consciencia de la temporalidad y la espacialidad.

5/18/2009

Dime

Me escribió que moría de ganas de volver a verme, el ego se me llenó y por una vez me sentí importante; le contesté diciendole una fecha y lugar. Cuando llegué, con toda la autoestima y mi espirítu conquistador hasta arriba, me di cuenta de que se había quedado ciega.

5/11/2009

Si estás solo

Tomé la carretera y decidí manejar sin saber a donde ir, lo que me había inspirado a hacerlo es que el cielo se estaba volviendo confuso y decidí llegar a donde eso pasaba. No sabía a que se debía, pero la visión de un cielo tan extraño me hizo pensar en una obvia metáfora de la distinción entre el bien y el mal. Puse una de las playlists que había armado y aceleré.

Tenía ganas de manejar rápido, como si el hacerlo me garantizará llegar a ese extraño cielo; mientras cantaba Irresponsables de los Babasonicos me imaginaba como un niño que intenta llegar al final del arcoiris, sabía que quizá sería inútil; pero mi destino estaba ahí: al final de la carretera. Sólo necesitaba tomar las desviaciones adecuadas y estaría ahí. Al fin podría tomar una cerveza bajo un cielo confuso.

Me detuve en la primer gasolinera y compré un café, sonaba Where I end and You Begin de Radiohead y mientras la cantaba sobre la línea de bajo, me dí cuenta de que no tenía la más remota idea de a donde me dirigía; simplemente tomaba las desviaciones que pensaba me llevarían a mi destino. En esos momentos pensé en las conveniencias de tener un destino fijo y no sólo una referencia acerca de la unión del cielo con el horizonte. Sin embargo, eran más los deseos de llegar que cualquier conveniencia. Arranque de nuevo justo cuando comenzaba Toxic Girl.

All along the watchtower sonaba en el Ipod cuando llegué. Si el cielo se veía confuso es porque era el mismo cielo del que había partido; sin embargo había algo ahí que me hacia sonreír. Era un lugar tranquilo que me hacía sentir bien; no sabía donde estaba y quizá era lo mismo que donde había estado; quizá estaba arriesgando todo lo que tenía por un lugar nuevo. All I need de Radiohead sonaba en la radio y me daban ganas de cantar The first day of my life. Fue cuando me di cuenta de que lo único seguro es que quería estar ahí el resto de mi vida.

5/04/2009

Estaba tan sensible

Salí a caminar para evitar el cansancio y más que nada para escapar del tedio; esta vez estaba cansado de estar acompañado, estaba cansado de tener espejos que llenaran mis significados de significantes. Por lo que lo único que quería era ver pasar la ciudad a mi lado. Sin palabras, sin conceptos; estaba cansado de escucharme y salir a caminar sólo era la única forma de lograrlo.

No quería pensar en lo que en realidad me había cansado; no quería saber si lo que hacía era correcto o incorrecto. No tenía ganas de pensar si el nuevo disco de AnimalCollective sería el mejor del año o si las películas que veía tenían una dirección mejor o peor que otra película anterior. No quería saber si me querías ni si mis amigos pensaban que los tenía abandonado. Estaba cansado a secas.

De repente decidí no volver a casa, decidí que lo que debía hacer era convertirme en un vagabundo: romper todo lo que me ataba a mí y que me tenía tan cansado. Quería romper con todas las personas hacía las que sentía apego, quería convertirme en un desconocido para ellos. Definitivamente lavagabundez me daba esa opción.

¿Lo haría para siempre? no lo sabía, no quería dedicar mi vida a ser ese tipo de vagabundos que hasta ese día me daban envidia; pero seguramente quería ser un vagabundo por un buen rato; no quería ser ya vaquero nitrailero o junkie : quería ser nada. Quería una vida que me garantizara que todo me importaba poco, en la que nadie tuviese expectativas de mí y en la que lo que pensará fuera de principio rechazado.

Eso fue hace algunos años, es lo de menos cuantos; cuando eres vagabundo, el tiempo se comprime y se extiende de acuerdo a lo que te esté pasando; el tiempo en el vagabundo se convierte en un esquema meramente fisiológico. No sabía ya cuando era fin de semana o en que día estaba y las horas sólo eran oscuro y claro.

Un día, la vi pasar enfrente de mí; caminaba completamente derecha, segura de ella misma, rompiendo su propio tiempo al caminar; entonces sentí de nuevo el deseo de hablar, me acerqué a ella y como era de esperarse no quería confiar ni escuchar a un vagabundo. Pero de algo me dí cuenta: ella era la chica por la que quería volver a sentir apego, por quien quería importar y que me hacía desear volver a sentir el concepto de tiempo.

Así que deje de ser vagabundo; me convertí en lo que, ese breve instante en que la vi, pensaba que sería el tipo de persona con la que hablaría. Después de bastantes días de inmersión en situaciones sociales; la vi, platicaba mientras tomaba una cerveza; estaba ocupada platicando con unas amigas así que decidí hablarle después, en ese momento me dí cuenta de que había recuperado la noción del tiempo.

Hable con ella y decidimos salir a fumar un porro, mientras caminábamos en la calle vimos a un vagabundo recostado; tiernamente ella dijo "¿no se te antoja ser un vagabundo, sin preocupaciones ni noción del tiempo?". La vi y sin responderle comencé a acercar mis labios a los suyos.