6/29/2009

Poetas de manos sangrientas

Uno
No conozco la vida, me la he pasado en una burbuja escapando de responsabilidades y miedos; evito las decisiones como en ocasiones se evitan los perros que parecen salvajes; sin embargo hoy la vida me ha dado una opción.

El plan de escape nunca llego y el fin del mundo como lo conozco está cerca si no es que está aquí. Y ahora debo tomar una decisión, no sé si sea la mejor, pero seguramente será la que mejor me haga conocer la vida. Al fin dejaré de huir y detenerme por las noches sólo para escapar de la soledad; la decisión es simple.

Dos.

Así que esto es la vida: enojos, traiciones, espera; la vida es un lugar en donde no me sirve ser regañon ni ser tranquilo. Ahora debo olvidar lo que sabía de mí y lo que pensaba que era; en este lugar, fuera de mi burbuja, los días nublados pierden su encanto y los días tranquilos se vuelven preciados.

Decidí conocer la vida y debo decir que extraño la burbuja, que en ocasiones la vida duele; pero cuando por la noche veo tu sonrisa y la vuelvo a ver al amanecer este absurdo tiene sentido.

6/22/2009

Me sofoco en la noche

Estaba tan ocupado pensando en que podría ser feliz, que nunca vi aquellas cosas que me harían sonreir.

6/15/2009

Una combinación simple

"No merecen este camino que estoy tomando", le dije a mis compañeros de viaje cuando íbamos a medio camino; ninguno de ellos pareció prestarme atención.

Había hecho lo que los Red Hot Chili Peppers recomedaban y me había embarcado en un viaje por carretera con mis dos aliados favoritos, la idea original era llegar a alguna playa perdida y alejada de la civilización; sin embargo, yo había tomado otro camino que no nos llevaría ahí. El destino había cambiado, gente que pedía aventón al lado de la carretera había subido y bajado del auto; ahora en total eramos cinco cuando me di cuenta de que no llegaría a la playa.

En lugar de eso me enfilaba a un destino desconocido, a un destino en donde el karma me cobraría no haber hecho una lista y arreglado todos mis pendientes. Sabia que la idea de hacer este viaje era para poder olvidarme de diferentes cosas que había hecho y por lo cual resultaba tortuoso el destino. Sabía que no sería un buen viaje y que a partir de ahí sería mejor hacerlo solo.

Claro que eso implicaba dejar a mis amigos en algún lugar a medio camino, me conflictuaba eso, pero sabía que era mejor que se quedaran ahí y no que sufrieran conmigo las inclemencias de lo desconocido. No quería dejarlos, pero para ellos lo mejor era no ir conmigo. Los necesitaba, pero no quería que estuvieran en un lugar que me correspondía estar sólo a mí.

Así que paramos por cerveza en la tienda de conveniencia de una gasolinera, repetí la frase que al principio había ignorado y antes de que se repusieran de la sorpresa me subí al coche y arranque con el miedo como motor de nuevo.

No sabía a donde me dirigía, tome el camino y te vi ahí, pidiendo aventón; algo en ti me obligo a detenerme; te acercaste a la ventana y con una increíble sonrisa preguntaste "¿A donde vas?" no pude dejar de verte y decir "no lo sé, a donde no exista mi pasado y no haya futuro, voy al presente ¿quieres venir?". No respondiste nada.

Y en ese silencio supe que también querías estar en este viaje, así que abrí la puerta. Manejamos juntos desde entonces, y en ninguna de nuestras pláticas de carretera está la pregunta por nuestro destino. Supongo que lo reconoceremos cuando lleguemos ahí. A veces me pregunto si en algún momento decidirás bajar del coche o si yo bajaré y te dejare seguir, pero creo que el destino es el camino contigo.

6/01/2009

Grua

Le prometí que estaría ahí para siempre.
Ahora, la gente voltea a verme extrañado mientras estoy sentado en esta banca; he escuchado a un padre decirle a su hijo: "cuidado hijo, el vagabundo estáahí". Me siento feliz cuando ella viene a verme; aunque sería mucho mejor si, sólo una vez, me reconociera.