12/29/2009

Se siente como el tiempo

Inhalé y te recordé, exhale y te olvide
Medité y me encantaría decir que pensé en ti
Pero no me era permitido.
Esa noche tu recuerdo no pudo estar ahí.

Después me senté en la banca en la que juré
Que siempre te querría
El recuerdo fue grande, reciclado y confuso
nada exacto, nada para siempre.

Todo lo que deseo es que no puedas recordarme
que la próxima vez que nos veamos sea como la primera.
Olvidando todo lo que pasó
Olvidando que terminó (sin que tú lo supieras)

12/22/2009

Quiero tomar tu mano

Veo como te alejas sin saber si será para siempre; yo me quedo callado viendo tu espalda perderse entre la gente y no digo nada. Seguramente crees que no pienso ni siento nada.

Pienso en cuando te conocí, cuando sin que lo esperaras dije "hola", en esa primera plática en la que te sorprendió que mi disco favorito de los Beatles fuera el Revolver y yo me enamoré al oírte decir que el tuyo era el Abbey Road; después de eso creo que nada fue cierto: te conté de viajes que no había hecho, de gente que no había conocido y de amigos que tenían una vida mucho más cotidiana de lo que te platiqué ese día; la verdad es que suelo mentir cuando me siento solo.

Recordé todos esos momentos en los que intenté compenetrarme contigo, en los que por todos los medios intenté que me gustarás y que me gustará tu vida. En lo poco que te conocí realmente y en las pruebas que hice para saber si eras tu aquella a quien había esperado. No fue así.

Mis frases que terminaban en puntos suspensivos nunca fueron terminadas por ti y nunca pareciste comprender el sarcasmo que suelo usar. En realidad pasamos buenos tiempos juntos, pero quería exigir más de ti de lo que eras, y más allá: nunca te dí oportunidad de saber como tenían que terminar esas frases.

Y hoy te vas, quizá para siempre, quizá por un momento; pero estás cansada de esto. Debo continuar las mentiras iniciales y además, al no sentirme solo, he dejado de mentir y te has dado cuenta de lo insulsa y simple que es mi vida.

Te has cansado de ser quien intenta entrar a una vida que no le es compartida, de escuchar hablar del Polyphonic Spree, sin que nunca se te diga quienes son. Estás cansada de regalar tu tiempo a quien no te agradece esos minutos de exploración de una vida ajena a ti.

Así que decides hacer lo que cualquiera haría: te vas, anuncias tu partida y con tu mirada exiges que te pida quedarte, pero esa petición nunca llega, así que te das la vuelta y te vas.

Veo como te alejas, sin saber si será para siempre; yo me quedo callado viendo tu espalda perderse entre la gente y no digo nada. Seguramente crees que no pienso ni siento nada; en ese momento me doy cuenta de que soy muy bueno para decir hola, pero pésimo para decir adiós.

12/07/2009

Compasión por la fresa

I. Él

Te conozco de hace años, no puedo decir que conoces todos mis secretos, pero en general la gente nos ubica como buenos amigos y en realidad me duele tener que pelear contigo. Pero la cosa es así, lo que voy a hacerte no puedo hacérselo a un amigo; y menos a uno que me ha hecho pasar tan buenos momentos.

Y sé como eres, no será difícil encontrar algo que te haga enojar; hacerlo más grande y propiciar que decidas no hablarme más, no querer saber de mí. Entonces no serás mi amigo y todo será más facil.

II.Ella

Tu inocencia se encuentra en esa línea entre la inocencia y la pendejez, pero aún así tu mirada, tu sonrisa y tu caminar me hipnotizan.

No puedo definir si te quiero o no, pero se que te me antojas mucho; eres el estereotipo de chica que imaginariamente construí y con quien tuve mil sueños eróticos en mi adolescencia. Y de repente toda tú: tu pelo, tus ojos, tus lentes, tus nalgas y tus senos se aparecen frente a mí y no puedo evitar desearte.

Y además te encuentro en todas las situaciones y momentos inimaginables, como si alguno de los dos nos acecháramos o como si fueras mi amiga imaginaria. El deseo crece y tengo que hacer algo para desaparecerlo o para disfrutarlo sin culpa.

III. Yo

Ahora tu mirada me hipnotiza y tus labios me llaman, te he invitado a tener una plática insulsa, sin nada que nos intimide y tan superficial que nada distraerá el deseo hacía ti de mi mente.

Tú notas mi coqueteo; pones cara de miedo y extrañeza. No atino a decirte que tu novio ya no es amigo mio, que me he peleado con él para desearte si culpas; supongo que ya lo sabes, que él te lo habrá contado.

Simplemente sonrío y digo "soy un hombre de principios, no podría acostarme con la novia de un amigo".




12/01/2009

La sonrisa que fluye

Ven, vamos a perdernos en una taza de mate de coca y dejemos que nos mande la noche. En ese momento deja de lado los reclamos y las metáforas; deja de fingir que no sabes que quiero lo mismo que a ti te da tanto miedo aceptar.

Sin embargo, sólo apareces en las noches, mientras te busco, para mostrar mis errores de cobardía, para decir que debe ser para siempre. Yo por mi parte, extraño tus detalles y tu sonrisa, tu complicidad y tu forma tan peculiar de apoyarme; extraño tu ser como lo conocí, no como esa mezcla bizarra en la que se ha convertido.

Mi problema es que nunca he sabido ver las líneas que no se ven.